La violencia en la construcción social y subjetiva de la masculinidad = Violence in the Social and Subjective Construction of Masculinity

Los datos estadísticos informan que los hombres están más involucrados en los delitos violentos que las mujeres y, si bien no todos los varones son violentos, el estudio de las masculinidades proporciona una comprensión de la problemática. Los Men ́s Studies como un campo disciplinar especializado,...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Di Renzo, Emilia
Formato: Artículo revista
Lenguaje:Español
Publicado: Facultad de Teología. Universidad Católica de Córdoba 2024
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Acceso en línea:https://revistas.bibdigital.uccor.edu.ar/index.php/STRO/article/view/5600
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Descripción
Sumario:Los datos estadísticos informan que los hombres están más involucrados en los delitos violentos que las mujeres y, si bien no todos los varones son violentos, el estudio de las masculinidades proporciona una comprensión de la problemática. Los Men ́s Studies como un campo disciplinar especializado, constituyen un tema fundamental en las investigaciones de los estudios de género. Estos estudios desmantelan la visión del hombre como universal y lo contextualizan en función de las culturas y de los grupos humanos. Desde el orden patriarcal, en cuanto estructura de las relaciones de poder, la violencia surge como una de las tantas formas de sostener la jerarquía que configura el orden patriarcal o como mecanismo de su restauración. Esto da cuenta que el ejercicio de la violencia forma parte de la construcción social y subjetiva de la masculinidad.Dentro de las diferentes formas de vivir la masculinidad, la llamada hegemónica es la que visibiliza más claramente estas relaciones ocultas de poder generadoras de perceptibles e imperceptibles prácticas violentas. En contextos específicos los hombres pueden tener más recursos que otros, de manera que para comprender la violencia se hace necesario considerar las prácticas no sólo de género sino de raza, clase, nacionalidad, etc. como posiciones en los que la masculinidad hegemónica se despliega. Desde el punto de vista de la perspectiva subjetiva, cuando el poder rige el mundo psíquico, se encubren carencias y vulnerabilidades, como una presencia inquietante en el sujeto generadora de malestar y síntomas. En este contexto hacerse hombre implica privilegios demasiados costosos yfalsas ganancias. Statistical data report that men are more involved in violent crime than women, and while not all men are violent, the study of masculinities provides insight into the problem. Men’s Studies, as a specialized disciplinary field, is a key theme in gender studies research. These studies dismantle the view of men as universal and contextualize them in terms of cultures and human groups. From the patriarchal order, as a structureof power relations, violence emerges as one of the many ways of sustaining the hierarchy that configures the patriarchal order or as a mechanism for its restoration. This shows that the exercise of violence is part of the social and subjective construction of masculinity. Among the different ways of living masculinity, the so-called hegemonic masculinity is the one that most clearly makes visible these hidden power relations that generateperceptible and imperceptible violent practices. In specific contexts, men may have more resources than others, so that in order to understand violence it is necessary to consider practices not only of gender but also of race, class, nationality, etc. as positions in which hegemonic masculinity is deployed. From the point of view of the subjective perspective, when power rules the psychic world, deficiencies and vulnerabilities are concealed, as a disturbing presence in the subject that generates discomfort and symptoms. In this context, becoming a man implies too costly privileges and false gains.