Las motivaciones del ateísmo

El término "ateísmo" estuvo en uso en la antigüedad precristiana. Ya decía Filón de Alejandría (De monarchia, 1, 2) que "el ateísmo es el peor de los males". Clemente de Alejandría explicaba (Stromata, 7, 1) que "ateo es el que piensa que Dios no existe". No obstante, l...

Descripción completa

Guardado en:
Detalles Bibliográficos
Autor principal: Rodríguez, Victorino
Formato: Artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Filosofía y Letras 2022
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/14769
Aporte de:
Descripción
Sumario:El término "ateísmo" estuvo en uso en la antigüedad precristiana. Ya decía Filón de Alejandría (De monarchia, 1, 2) que "el ateísmo es el peor de los males". Clemente de Alejandría explicaba (Stromata, 7, 1) que "ateo es el que piensa que Dios no existe". No obstante, la larga historia del ateísmo, Juan XXIII, en la Constitución Apostólica de convocación del Concilio Vaticano II, hablaba de "un hecho completamente nuevo y desconcertante, cual es la existencia de un ateísmo militante, que ha invadido ya a muchos pueblos". Juan Pablo II hablaba a los Obispos franceses (1-6-1980) de la "meta-tentación" de ateísmo en nuestros días: "La tentación actual, sin embargo, llega más lejos (se podría decir que se trata de una meta-tentación); llega más allá de todo lo que, a lo largo de la historia, ha constituido el tema de la tentación del hombre, el fondo mismo de toda tentación. El hombre contemporáneo está sometido a la tentación del rechazo de Dios en nombre de su propia. humanidad. Es una tentación particularmente profunda y particularmente amenazadora desde el punto de vista antropológico, si se considera que el hombre, por su parte, no tiene sentido sino como imagen y semejanza de Dios" (L'Oss. Rom. 2-3, junio 1980)…