Cuerpo y Pulsión

La problemática del cuerpo se encuentra desde los orígenes del psicoanálisis. A partir de sus estudios sobre la histeria y a medida que avanza en sus investigaciones, Sigmund Freud descubre que, lejos de ser tan solo un organismo anátomo fisiológico, el cuerpo humano está afectado por el vivenciar a...

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Detalles Bibliográficos
Autores principales: Ortiz, Marco Antonio, Rostagnotto, Alejandro
Formato: Artículo revista
Lenguaje:Español
Publicado: Facultad de Psicología. Secretaría de Ciencia y Técnica 2019
Materias:
Acceso en línea:https://revistas.unc.edu.ar/index.php/aifp/article/view/25173
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Descripción
Sumario:La problemática del cuerpo se encuentra desde los orígenes del psicoanálisis. A partir de sus estudios sobre la histeria y a medida que avanza en sus investigaciones, Sigmund Freud descubre que, lejos de ser tan solo un organismo anátomo fisiológico, el cuerpo humano está afectado por el vivenciar anímico sexual inconsciente. El concepto de pulsión, que corrige la idea de un instinto humano, le permite articular esta relación al definirla como un concepto límite entre lo psíquico y lo somático. Jaques Lacan, en su retorno a Freud, sitúa a la pulsión como un efecto del lenguaje sobre el organismo viviente. El cuerpo, mortificado por el lenguaje, es algo que el hablante-ser construye a partir de su entrada en el lenguaje, presentificado por la Demanda materna, cuyos significantes agujerean al cuerpo, extrayéndole un objeto, el objeto a, objeto que está perdido desde y para siempre. Esta pérdida intentará ser recuperada mediante el circuito pulsional, que parte de los agujeros del cuerpo. Intento siempre infructuoso, cuyo fracaso obliga a la pulsión sexual a recomenzar su circuito una y otra vez.