Pulsión de dominio: reflexiones sobre las condiciones necesarias para el trabajo psíquico de apoderamiento

Main Authors: Vera, Ramona, Ceretta, Ángela Máxima
Format: Documento de conferencia
Published: 2017-11
Subjects:
Online Access: http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/69445
Table of Contents:
  • En los primeros momentos de la vida en que el cuerpo biológico comienza su existencia autónoma se dan también las primeras inscripciones que originan la vida psíquica. El soporte y punto de partida de estas inscripciones es el cuerpo, su sensorialidad y sus funciones. Acordamos en que los estímulos recibidos del mundo externo tanto como los recibidos del propio cuerpo, son igual de extraños para la vida psíquica que se inicia. Así, la sensorialidad informa de la exterioridad cuyas experiencias de placer permiten que el cuerpo se vaya erogeneizando. El investimiento de los objetos y las vivencias placenteras inscriben huellas. Se va formando así la trama representacional que es el capital con el que cuenta el psiquismo (Aulagnier, 1973); a la vez que se constituyen vías de derivación de la energía pulsional. Partiendo de esta consideración psicoanalítica general, nuestro pensamiento teóricoclínico pretende dar cuenta de cómo la actividad de apoderamiento, como pulsión de dominio está presente desde esos primeros momentos. Pero para que ello ocurra es fundamental la necesidad de determinadas condiciones. El infans, por medio de su actividad corporal, se apropia del objeto excitante y exterior al espacio psíquico. Las observaciones clínicas corroboran que en patologías graves esta capacidad se desarrolla en forma insuficiente o no se desarrolla. La pulsión de domino, es expresada mediante la actividad corporal. Por eso consideramos importante señalar que, ante la extrañeza del soma, se tiene que dar un trabajo de metabolización psíquica para constituir el cuerpo erógeno. El investimiento de la función motriz permite acceder al objeto que provee la satisfacción, que, a su vez, da cuenta del origen de la vida pulsional y su tendencia a dominar el objeto fuente de placer.
  • In the first moments of life in the biological body begins its autonomous existence also in the first inscriptions that originate the psychic life. The support and starting point of these inscriptions is the body, its sensoriality and its functions. We agreed that the stimulus received from the external world as well as those received from the body itself, are alike from the stranger to the psychic life that begins. So the sensoriality informs the exteriority whose experiences of pleasure allow the body to go erogenizing. The investment of objects and pleasurable experiences inscribe traces. The representational network is created that is the capital with which the psyche counts (Aulagnier, 1973); at the same time pathways of derivation of the drive energy are constituted. Starting from this general psychoanalytic consideration, our theoretical-clinical thinking aims to find out how the activity of empowerment as a drive for dominance is present from those first moments. But for this, certains fundamental conditions are needed. The infant, through his bodily activity, appropriates the exciting and external object to the psychic space. The clinical observations corroborate that in severe pathologies this capacity is insufficiently developed or not developed. The drive of dominance is expressed through bodily activity. That is why we consider important to point out that before the extraction of the body it is necessary to give a work of psychic metabolization to constitute the erogenous body. The investment of the motor function allows access to the object that provides satisfaction, which in turn accounts that the origin of the driving life and its tendency to dominate the source object of pleasure.
  • Mesa de trabajos libres: Psicología del Desarrollo
  • Facultad de Psicología