Table of Contents:
  • Resumen: En las últimas décadas se produjeron cambios significativos, por el conocimiento, la comunicación, la información, la diversidad, la subjetividad y la innovación. El capital físico y el trabajo manual-repetitivo han sido superados por el capital social y el trabajo intelectual-creativo. En este escenario de múltiples interrelaciones, cada ser humano y cada organización adquieren una importancia creciente para el resto de la sociedad. Se generan conexiones de confianza, entendimiento y valores compartidos que posibilitan la acción conjunta de los miembros de una comunidad. En particular, la empresa es promotora del desarrollo socioeconómico de este mundo intercomunicado y también es causa de progreso personal que permite crear condiciones de vida más humanas. Esta organización comercial no se diseñó únicamente para producir bienes y prestar servicios sino que también es un centro que genera valores y cultura. Surgen así, nuevas responsabilidades sociales para las empresas que suponen el incremento de las demandas informativas, tanto desde el exterior como para la gestión de la entidad. Una de las herramientas en las que se incluyen la información que genera la organización para reflejar diversos aspectos sociales sobre los que puede impactar su actividad es el Balance Social. Éste debería ser elaborado mediante pautas de medición objetivas que permitan determinar con razonable grado de certeza los efectos que la actividad de una empresa determinada genera sobre el contexto donde actúa